James Gunn Secuelas de películas

11 secuelas de películas, mejores que sus originales, que James Gunn olvidó

Hace unos días el cineasta James Gunn, director de la catedralicia duología ‘Guardianes de la galaxia’ y productor de la reseñable ‘El hijo’ (David Yaroveski, 2019), publicó en su cuenta de Twitter un hilo que ha dado bastante que hablar. Gunn se puso manos a la obra a mencionar secuelas de películas que, bajo su punto de vista, son mejores que la cinta original. Adiós a aquello de segundas partes nunca fueron buenas, suponemos. Un listado que a continuación pasamos.

Desde Rock and Films no hemos querido ser menos, y nos hemos sumado al reto de James Gunn. Hemos decidido darles voz a once secuelas de películas mejores que la cinta original pero que, por un motivo o por otro, el realizador se olvidó de mencionar.

‘Indiana Jones y el templo maldito’ (Steven Spielberg, 1984)

Empezamos fuerte, como no podía ser de otra manera. Y lo hacemos rompiendo incluso las leyes de las secuelas ya que, técnicamente, ‘Indiana Jones y el templo maldito’ no debería considerarse una segunda entrega. En verdad, y siendo tiquismiquis, es una precuela de ‘Indiana Jones en busca del arca perdida’ (Steven Spielberg, 1981). Pero qué demonios, en términos prácticos siempre quedará como secuela. ¡Y qué secuela!

¡La mejor entrega de la saga! Venga, ya lo hemos soltado. El bueno e intrépido de Indy comiendo sesos de mono; de carreras, al más puro estilo Dominic Toretto, por desvencijadas minas en vagonetas sin frenos; o sufriendo ritos satánicos, a lo folk horror. Para una gran mayoría ‘Indiana Jones y el templo maldito’ es la peor entrega dentro de la trilogía original del personaje. Cosa indefendible cuando es, claramente, la mejor.

‘Saw II’ (Darren Lynn Bousman, 2005)

Otra de esas secuelas de películas con la que nos jugamos el pescuezo. En fin, nos va la marcha.

Para los más elitistas del género, ‘Saw’ (James Wan, 2004) es intocable. Cinta a la que aquí también le profesamos devoción ciega. Pero ello no puede quitar que, como película, ‘Saw II’ es infinitamente más redonda. Menos original también, por descontado. Pero más cohesionada. Factor que, como poco, la equipara a su excelente predecesora. Y de esa burra no nos bajamos.

Por no mencionar que el Darren Lynn Bousman del 2005 era mejor director que el aún verde, aunque con mucho potencial, James Wan del 2004. Pero en fin, no nos hará falta justificarnos más.

‘Los renegados del diablo’ (Rob Zombie, 2005)

Si el debut en el largometraje de Rob Zombie con ‘La casa de los 1000 cadáveres’ (2003) ya nos dejó con la boca abierta, su secuela casi ya directamente nos desencaja la mandíbula.

El cineasta pegó un positivo cambio radical en su estilo con ‘Los renegados del diablo’, cinta que seguía las violentas desventuras de la familia Firefly, a modo de sádica road movie, y que definiría para bien el cine que practicaría Zombie durante los siguientes años.

Otis, Baby y Spaulding son ya historia del género, y ‘Los renegados del diablo’ fue la secuela que lo confirmó.

‘Underworld (Evolution)’ (Len Wiseman, 2006)

Esta secuela de ‘Underworld’ (Len Wiseman, 2003) logró darles a los personajes todo lo que su predecesora no supo concederles, aun pidiéndolo a gritos. Y por ello merece la medalla de oro dentro de la saga.

Vampiros y licántropos a tortas en un actioner de terror steampunk con vocación de serie B que sí da lo que esperas de ella. Y si necesitan más motivos pueden leer aquí el reportaje que le dedicamos a la saga ´Underworld´.

‘Ángeles y demonios’ (Ron Howard, 2009)

Aunque la conspiración a desentrañar en ‘Ángeles y demonios’ por Robert Langdon no era tan rocambolesca y llamativa como la dispuesta por Dan Brown en ‘El código Da Vinci’ (Ron Howard, 2006), su predecesora, es innegable que como película su secuela supo superar ese lastre para lograr ese buen blockbuster que no acabó de ser la de 2006.

Las calles y monumentos de Roma y El Vaticano convertidas en un personaje más de la trama para apretarle las tuercas más si cabe que los propios Illuminnati al pobre de Tom Hanks.

‘Crank 2 (Alto voltaje)’ (Neveldine/Taylor, 2009)

En 2006 el tándem Neveldine/Taylor debutó con ‘Crank (Veneno en la sangre)’, una gloriosa locura de actioner con uno de los héroes por excelencia del cine de acción del siglo XXI, Jason Statham. Tres años después, para mayor alegría del devoto, llegó su secuela.

‘Crank 2 (Alto voltaje)’ multiplicó por dos todas y cada una de las virtudes de su predecesora, para entregar, dentro de las secuelas de películas, una superior e indispensable.

Imagen de Crank alto voltaje en Secuelas de películas

‘Ghost Rider (Espíritu de venganza)’ (Neveldine/Taylor, 2011)

Podrá parecer que aquí se les profesa cariño a Neveldine/Taylor. Y a quien vamos a engañar, es totalmente cierto.

En ‘Ghost Rider (Espíritu de venganza)’ no solo mejoraron infinitamente la infame ‘Ghost Rider’ (Mark Steven Johnson, 2007), si no que nos dejaron con ganas de que se diera luz verde a una tercera entrega con ellos al frente. Nic Cage y su Motorista Fantasma se resarcieron de lo lindo con una estupenda secuela que merece más amor del que recibe.

Y si en el estudio les hubieran permitido varios puntos más de mala leche, no queriéndose adaptar tanto a la dichosa calificación por edades, nuestro gozo habría sido máximo.

‘Lobezno inmortal’ (James Mangold, 2013)

El personaje por excelencia de la Patrulla X no tuvo el debut soñado en solitario con ‘X-Men: orígenes (Lobezno)’ (Gavin Hood, 2009). Un placer que quedó para su secuela, ‘Lobezno inmortal’. Una cinta que, además, metería en la saga a James Mangold, el director que más ha hecho por el personaje de las garras de adamantium.

Imagen de Lobezno Inmortal en Secuelas de películas

‘Calle Cloverfield 10’ (Dan Trachtenberg, 2016)

‘Calle Cloverfield 10’ es otra de esas secuelas con las que, técnicamente, nos podemos pillar los dedos al calificarlas como tal. Nada, o casi nada, de la genial ‘Monstruoso’ (Matt Reeves, 2008) se mantuvo en el lote. Pero en términos prácticos siempre quedará como secuela. ¡Y qué secuela! Uno de los mejores thrillers de encierro del siglo XXI.

‘John Wick (Pacto de sangre)’ (Chad Stahelski, 2017)

‘John Wick’ (Chad Stahelski & David Leitch, 2014) es uno de los mejores actioners de esta década, pero su secuela, ‘John Wick (Pacto de sangre)’, fue capaz de que el personaje trascendiera esos limites de la serie B de lujo en la que corría peligro de morir. Logrando meter al imparable John Wick en nuestro imaginario, lugar del que ya no saldrá.

‘Annabelle creation’ (David F. Sandberg, 2017)

Otra de esas secuelas de películas que en realidad es una precuela. Vaya día llevamos.

Mucho no le hizo falta a David F. Sandberg para superar el listón de la infame ‘Annabelle’ (John R. Leonetti, 2014), las cosas como son. Pero que lo cortés no quite lo valiente, ‘Annabelle creation’ es una estupendísima secuela que, no solo superó con creces el listón, sino que se lo dejó muy alto a Gary Dauberman, autor del tercer episodio de la saga de la muñeca maldita.

Imagen de Anabelle Secuelas de películas

 

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