Kurier

Crítica de ‘Kurier’ (2019). La historia nos contempla

Cuando Wladyslaw Pasikowski presentó ‘El secreto de la aldea’ (2012), se adentró en un tema tabú para la actual Polonia. Su creciente nacionalismo, en pleno revisionismo histórico sobre su papel jugado en el holocausto, se vio sacudido por el relato de cómo unos granjeros masacraron a centenares de sus vecinos de confesión judía, quedándose posteriormente con sus casas y pertenencias.  Era una película dura. Adoptando las formas del thriller más clásico, desentrañaba las miserias y ruindades de una época deleznable para la humanidad. Estamos, no hay duda, ante un autor valiente. Basándose en una historia real, ‘Kurier’ se adentra en el cine de espías durante la ocupación alemana de Polonia.

Jan Nowak-Jeziorañski, héroe de guerra polaco

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‘Kurier’ pone el foco en una de las actuaciones de Jan Nowak-Jeziorañski (Philippe Tlokinski), que desembocaron en el levantamiento de Varsovia. Ejerciendo de correo entre el gobierno polaco exiliado en Londres y el ejército de la resistencia, su arrojo y determinación le abrieron de par en par las puertas del reconocimiento.

Siendo, como es, una obra que enaltece su figura, la misma se ejercita a partir de dos premisas: lo fidedigno de los hechos narrados, y un aprovechamiento del intrincado, casi endiablado contexto en que se producen los mismos. Transmite la incertidumbre, las dudas de los políticos, de los militares y miembros de la resistencia ante un escenario que les ningunea. Les empequeñece. Con Alemania casi derrotada, las dudas de los aliados occidentales y las maquiavélicas intenciones del camarada Stalin, pesan como una losa sobre los hombros de los protagonistas.

Pasikowski traslada a la pantalla con ‘Kurier’ la transcendencia del momento, con gélida tensión sosteniéndose sin altibajos a lo largo de todo el metraje. Brota el vértigo propio de los momentos que marcan una época. Anda el juego el futuro de su nación para dos generaciones.

El ritmo de la película no decae

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‘Kurier’ acentúa la intriga con un espía alemán en Londres, álter ego de Jan Nowak, y único que conoce el verdadero rostro del llamado “Mensajero de Varsovia”. Juego de espejos a la espera de una confrontación inevitable, calibrada con la soltura del que atesora un implacable ritmo descriptivo.

Una pena el escaso recorrido comercial que tiene entre los europeos nuestro propio cine.

Tráiler de ‘Kurier’

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