‘Soul’ (2020) y ‘Wolfwalkers’ (2020). Animación de Oscar en streaming

De la mano de dos plataformas de streaming llegaron el pasado diciembre a nuestras vidas ‘Soul’ y ‘Wolfwalkers’. Dos cintas de animación, alejadas en gran medida de lo mainstream, que aspiran a batirse en duelo fratricida por ver cual triunfa en la temporada de premios venidera.

‘Soul’ y ‘Wolfwalkers’, ‘Wolfwalkers’ y ‘Soul’. Dos magníficas y arriesgadas películas condenadas al streaming, no solo ya por la pandemia global y todo eso, sino por otros motivos, tales como: impulsar más aún la firme apuesta de Disney por el cine en casa, o dar visibilidad a una propuesta completamente alejada de lo comúnmente conocido por comercial.

Disney+ y Apple TV+ al rescate de dos excelentes trabajos que dejan el pabellón de la animación muy alto.

Crítica de ‘Soul’ (2020). Pixar en busca del sentido de la vida

El pasado 25 de diciembre, y en plena resaca de la Nochebuena, aparecía en Disney+ ‘Soul’. Último trabajo de la factoría Pixar, y el primero de los muchachos del flexo que se salta los cines desde su puesta de largo: allá por 1995 con la ‘Toy Story’ de John Lasseter.

Un desenlace harto doloroso, aunque previsible, dada la situación actual, para un film del calado y las aspiraciones de ‘Soul’. Un trabajo que hasta fue seleccionado en su momento para lucir palmito en el último, y nonato, Festival de Cannes.

Una decisión, la de los mandamases de Disney, que también atiende, porque no decirlo, a la tibia acogida sufrida por ‘Onward’ (Dan Scanlon, 2020), el anterior estreno de Pixar. El cual vio frenadas de golpe sus aspiraciones por el cierre de los cines, allá por marzo; y al que las desangeladas reacciones de la crítica mundial tampoco ayudaron.

El divorcio entre alma y cuerpo

En ‘Soul’ un Pete Docter ya convertido, por méritos propios, en realeza de la compañía del flexo, nos narra la historia de Joe Gardner. Un abocado profesor de música que aspira, sin éxito ninguno, a triunfar tocando jazz. Pero justo cuando le cae del cielo su gran oportunidad, tocando junto a la celebérrima Dorothea Williams, resulta que sufre un accidente en el que alma y cuerpo se separan.

Mientras su cuerpo permanece en coma, postrado en una cama de hospital, su alma viaja al “Más Atrás”. Un abstracto e intangible emplazamiento, más allá de lo físico, donde las almas son entrenadas antes de ocupar un cuerpo y obrar su gran debut en la Tierra.

Pero Joe, terco como el solo, se resiste a asimilar que la hora le haya llegado justo cuando iba a vivir ese gran momento por el que había luchado con uñas y dientes durante toda una gris existencia.

Los pequeños detalles importan

Mediante esa profunda, aunque aparentemente sencilla historia, se desarrolla ‘Soul’. Una más que notable propuesta en la que Pixar reflexiona sobre el sentido de la vida. Todo ello enarbolando un mensaje quizás un pelín manido, ese que reza que lo verdaderamente importante no es el destino final sino el propio camino hacia dicho destino. Pero no por ello menos sustancial o apropiado dado los tiempos que corren. Los pequeños detalles, no solo importan, sino que dan sentido a la vida, y no les prestamos la atención que merecen.

Todo ello en un muy melódico film, con co-dirección de Kemp Powers que, en su desarrollo inicial acaba desprendiendo ese inequívoco aroma a la superior y también de Pete Docter ‘Inside out (Del revés)’ (2015). Aunque luego ‘Soul’ toma inesperados y gratificantes derroteros.

Mucho ruido, quizás demasiado

Los magos de Pixar sacándose de la manga otra joyita que, seguramente no alcance la categoría de peliculón con calado en el imaginario colectivo, pero que sin lugar a dudas alcanza la categoría de gran, gran película. Aunque he de admitir que tanto se ha postergado su estreno, y tanto runrún mediático se ha ido generando por ello sobre ella, que al final es más el hambre que las ganas de comer.

Del trabajo visual no he dicho nada porque a estas alturas, quien no sepa que lo que hace Pixar es magia, está de más. En ‘Soul’ toda la parte de Nueva York es una bestialidad, tanto en interiores como en exteriores o personajes.

Nuestra valoración

Nota Rock and Films

Tráiler de ‘Soul’

Crítica de ‘Wolfwalkers’ (2020). Cartoon Saloon en busca de la empatía

A primeros de diciembre aterrizaba en Apple TV+, llegada directamente del online Festival de Toronto, ‘Wolfwalkers’. Nueva pieza de orfebrería del estudio irlandés Cartoon Saloon, artífice de delicias para el paladar como ‘La canción del mar’ (Tomm Moore, 2014) o ‘El secreto del libro de Kells’ (Tomm Moore & Nora Twomey, 2009), con las que conforma la trilogía del folklore irlandés.

El cine de Cartoon Saloon, siempre con el director Tomm Moore a la cabeza, tiene difícil encontrar hueco en una sala convencional más allá de sus fronteras. Son propuestas muy libres que se alejan mucho de lo comercial.

Ahora, mitad por ello mitad por la pandemia, ‘Wolfwalkers’ ha encontrado en las plataformas de streaming su tabla de salvación. Un grato bálsamo que dará visibilidad y eco, o así al menos nos queremos engañar, a un trabajo que, con diferencia lo merece, pero seguramente de otra manera no lo obtendría.

Mirando mucho más allá de nuestras narices

Robyn y su padre, cazador de profesión, se trasladan a una colonia inglesa en la Irlanda de la edad media. Dicha aldea quiere expandir sus horizontes, pero para ello han de ser erradicados de los bosques limítrofes los lobos. Una especie dominante en tan inhóspito terreno tachada poco menos que como animal del demonio.

Pero es entonces cuando Robyn tiene contacto con Mebh: una Wolfwalker. Un ser mitológico que actúa a modo de espíritu protector de los lobos que le hará ver las cosas con otros ojos.

Así desarrolla Tomm Moore, esta vez con co-dirección de Ross Stewart, ‘Wolfwalkers’. Una fantástica historia a modo de fábula, algo en lo que se ha especializado este estudio irlandés, capaz de encerrar dentro de sí mucha más reflexión y grandeza de la que aparenta.

Preguntas y más preguntas bajo la bella superficie

¿Cuál es la relación del ser humano con la naturaleza? ¿Cuál es la relación del ser humano con el propio ser humano? ¿Es la empatía otro ser mitológico? ¿Cuál es el papel de la mujer en nuestra sociedad? ¿Qué les estamos enseñando a nuestros jóvenes, esa generación que ha de soliviantar nuestros tropezones?

En todo ello y más bucea una ‘Wolfwalkers’ que, solo ya con su aspecto visual, es capaz de hipnotizarte. Su animación tradicional y en 2D se erige más como una ventaja que como una desventaja. Cada milímetro cuadrado de fotograma es de una belleza arrebatadora, aunque nada que no hayamos visto con anterioridad en el cine de Cartoon Saloon.

En no pocos momentos ‘Wolfwalkers’ recuerda al cine de Wes Anderson. De hecho, si en algún momento el realizador se lanzara a hacer un film de animación más allá del stop-motion, esta obra de Tomm Moore & Ross Stewart podría ser perfectamente el resultante.

Un preciosista y cuidado al detalle huevo de Fabergé que seguramente no posea la melancolía y tristeza de ‘La canción del mar’, pero que supura ese aroma a animación tradicional que cada vez se respira menos.

Nuestra valoración

Nota Rock and Films

Tráiler de ‘Wolfwalkers’

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